jueves, 18 de marzo de 2010

Un cheque sin fondos

Cuando los arquitectos de nuestra democracia redactaron las magnificentes palabras de la Constitución de 1978, estaban firmando un pagaré del que todo español iba a ser heredero.
Este pagaré, compañeros, era una promesa de que a todos los españoles –sí, ya fueran castellanos, vascos, catalanes, andaluces, valencianos o de cualquier región de España- se les garantizaban los derechos inalienables a la libertad, a la igualdad, a la justicia, viviera en cualquier rincón de nuestro país.
Hoy es obvio que nuestro Estado ha defraudado en este pagaré en lo que se refiere a los valores de justicia, igualdad o libertad, si me permitís decirlo. Y muchos ciudadanos en nuestro país se sienten hoy vilipendiados.